
Me acabo de mudar solo por primera vez. No soy para nada fanático de la limpieza, en mi casa lo máximo que hacía era tender la cama. Pero, hoy mientras me bañaba descendieron pícaramente dos arañas de tamaño considerable, y me saludaron tímidamente; mi cordial respuesta a ambas fue un ágil manazo de despedida. Ante esa "crítica situación", y a sabiendas que la zona donde me mude está llena de jardines y parques, por lo tanto, es un criadero de arácnidos y hay tierra por doquier; por tal motivo, decidí, al regresar de almorzar pasar por un supermercado y buscar "ayuda"…
Al llegar, cándidamente interrogue a la señora de atención al cliente: ¿donde se encuentran las cosas de limpieza?, ella me llevo casi de la mano y sonriente me dijo: ¡aquí esta joven!... Mire todos esos productos completamente desconocidos para mí, y solo atine a cogerme la cabeza y pensar, “¡ahora que “michi” compro!”. Empecé observando el Pinesol desinfectante, veía miles de marcas y presentaciones, de todos los colores existentes, con múltiples ofertas, uno más grande que el otro. Escogí uno y cuando pensé que ya estaba decidido a adquirirlo, mire de reojo otro Pinesol que era el doble de grande, en oferta también (¿cómo atraen las ofertas no?) y opte rápidamente por dejar el otro pequeño pomo que había cogido, para quedarme con aquel envase prometedor y supuestamente duradero…
Después, pase a los productos lavavajillas y fue la misma historia, no sabía cual elegir, entre la amplia variedad de marcas y colores. Tuve que preguntarle a otra señora cual me recomendaba. Tenía que escoger entre jabón liquido o solido… ella me comento, que el liquido era para ropa más fina, y el sólido para las otras (pero estaba tan absorto con la amplia gama de productos, que no le preste mayor atención) así que elegí finalmente el jabón Bolívar solido, donde venían 3 por el precio de uno, creo... ese detalle motivo mi elección final.
Finalmente, para coronar mi recorrido, pase a la parte de escobas, recogedores, franelas y paños húmedos, ya estaba tan abrumado que me los lleve todos, basándome solo en los llamativos colores, y la presentación que más me "agradaba". Inicialmente había ido a la tienda con la idea de comprar 3 cosas, y termine comprando siete. Es primera vez en mi vida que compro productos que en mi casa veía con suma indiferencia, pero en esta nueva etapa -al parecer- serán fieles compañeros… al igual que esos huéspedes inmortales de ocho patas :P…
