
Retoque taciturno de evocación indigente en garabatos de oración, que se estrellan en murallas de metal tatuadas en papel… Papel de actor en tortuoso segundo de encrespada satisfacción, al alcanzar dicha en aquella mirada… Mirada lejana y apabullada en labios que atesoran libertad…
Libertad que repela, sin percatar real e inconsciente ambición… Ambición de verdad, que acopia tranquilidad forastera en anecdótica convicción, asechando promesas sin mostrar tristeza… Tristeza sin consentir dudas ni sorpresa en oscuridad refulgente o claridad negruzca…
Negruzco y aciago control de impulsos, que instigados a mostrar compostura soñaron con probar aquella dulzura…
























