
Virar, quedando encandilado con tus ojos. Intentando contenerme... Al fin y al cabo, eso siempre hago... y aquel día, contigo, imposible fue evitarlo. Y me quede pensando en las contadas ocasiones que me ha sucedido. Y si esas miradas sostenidas son un indicio: impredecible, imprevisible, mágico...
quizá por eso te tatuaste en mi retina.
Y de regreso a casa me quede cavilando
extasiado
Susurrando pasos
Retrotrayendo escenas de fantasía lindante,
fantasías que alimento,
alimentas.
Y hoy me pregunto:
Si el no verte me hace idealizarte
Si el no verte te inmortaliza
O sólo te esfuma cual ceniza.



















