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Lectores : el poder de la multitud

No es nada nuevo, no obstante, lo de la investigación compartida. Ahí está el conocido ejemplo de la Universidad de Berkeley con el BOINC, que usa los ordenadores de los internautas, aunque de una manera pasiva, para desarrollar proyectos y obtener datos que de otra forma tardarían años en analizarse.

Ya sería hora de que el periodismo trasladará a su área, con sus limitaciones y precauciones lógicas (qué asco la idea que alguna revista cuyo nombre no recuerdo lanzó para animar a los lectores a perseguir a los famosos y saber dónde estaban en cada momento), este tipo de investigación compartida. Aunque antes de que se generalice la investigación compartida con los lectores, y sea moneda corriente que los periodistas les piden ayuda abiertamente para llegar donde solos no pueden o para hablar con más conocimiento de causa, habrá que dar algunos pasos previos, sobre todo de planteamientos e ideas, y entender de una vez que los lectores son nuestros aliados y no nuestros enemigos, y que muchos de ellos saben más que nosotros y juntos podemos descubrir lo que muchos quieren que se oculte.

Y que por eso, y también por una cuestión de respeto, de trato, debemos mantener un canal siempre abierto con ellos y el blog puede ser un medio fantástico para mantener ese contacto, algo por lo que siguen sin apostar los periódicos españoles, que crean blogs, como decía en otro post, de los que abundan en la blogosfera, que nada tienen que ver con sus propias noticias ni con su comunidad de lectores fieles.

Pero vamos, qué estoy hablando de blogs de periodistas en el periódico, si como colectivo (con sus excepciones) ni siquiera podemos o no queremos poner nuestro correo electrónico al final de las noticias que redactamos en los periódicos. En plena era digital, ¿cuántos periódicos españoles importantes tienen la costumbre de publicar el correo electrónico del periodista al final de la noticia o enlazando con el propio nombre del autor? ¿Es la excepción o la regla?

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