El hecho de que noticias falsas como que Sony iba a retirar del mercado 650.000 unidades de la PS3 hayan llegado a la portada del folkd me lleva más aún al convencimiento de que una vez pase el boom inicial de este tipo de sitios de promoción de informaciones, en muchas de las cuales no hay filtros de veracidad más que los comentarios de los propios lectores, la gente buscará espacios en los que la certeza de la información sea requisito indispensable para que una noticia de las que envían los lectores sea acogida y promocionada a la portada. Otros piensan que no, que será la propia comunidad la que, más entrenada que ahora, impedirá que una falsa noticia se encarame a lo más alto de Digg u otro medio de este tipo o que incluso se publicarán rumores y noticias falsas y será la comunidad las que las irá enmendando. No sé, tengo mis dudas al respecto sobre esta última forma de trabajar. Si tuviera que atreverme a pronosticar hoy qué tipo de sitios de promoción de informaciones se usarán más en el futuro apuesto por webs al estilo de News Trust, una iniciativa de Fab, un exitoso técnico de Apple Computer, aún en fase beta, parecida aparentemente a otro sitio de promoción de noticias, en la que colabora Dan Gillmor, pero en la que la promoción de informaciones no se realiza por popularidad, por número de votos, sino que se califican analizando diez parámetros, entre ellos la exactitud y la precisión. (Hablaba de ella Pau hace unas semanas). Noticias veraces por encima de todo. No sólo popularidad. Lo recoge tambien el Mercury News.

 

Veracidad. La veracidad, uno de los caballos de batalla de la prensa tradicional será por tanto, también, uno de los principales retos del nuevo periodismo. En la época de la atomización informativa, la veracidad debe ser, más que nunca, seña de identidad del periodismo, del periodismo de calidad. Por eso sigo pensando que siempre habrá, también, un espacio para la información de marca, un espacio para los periódicos como marca, -los que sobrevivan-, porque la gente seguirá buscando en estas marcas informativas lo que no halla en muchos de los vastos canales informativos que ofrece internet: rigor.

Otro ejemplo de la dimensión del problema lo ejemplifica la apuesta de Reuters tras el caso de la foto manipulada por un fotógrafo independiente. Uno de los quebraderos de cabeza de los medios que están apostando por publicar fotografías de los lectores (no ya sólo de freelancers, como en el caso de Reuters) en los periódicos es el de la manipulación de los originales. Hay verdaderos genios en el retoque y modificación de fotografías, y consiguen manipular una imagen con tal maestría que ni los editores gráficos de los medios de comunicación son capaces de advertir el fraude. Hay ya decenas de casos así. Para intentar buscar una solución, Reuters -la que distribuyó la imagen de las columnas de humo clonadas- está colaborando con Adobe y Canon para la creación de un sistema que permita determinar si una fotografía ha sido manipulada. Lo contaba hace unos días periodismociudadano.com. Las dos empresas, por separado, ya estaban desarrollando programas informáticos propios que permiten saber si una foto ha sido retocada: Canon Verification Data, y Nikon Image Authentication Software. Es decir, no sólo no se deja en manos de los editores, sino que se va más allá y se buscan medios técnicos para contrastar si una imagen es real o ha sido modificada.

Trust in the age of the citizen journalism, era el título de la conferencia en la que Tom G., director de Reuters, anunciaba ese acuerdo de colaboración. La verdad en la era del periodismo ciudadano: un objetivo al que nunca deberíamos renunciar. Aunque haya detrás una comunidad dispuesta a enmendarnos la plana.